Una de las preguntas más frecuentes de quienes inician un proceso legal por delitos de connotación sexual es: “¿Cuánto va a tardar esto?”. La incertidumbre sobre los tiempos judiciales suele ser una fuente adicional de ansiedad para las víctimas y sus familias.
En Justicia y Familia, analizamos los factores que determinan la duración de estos juicios en el sistema procesal penal chileno.
Las Etapas y sus Tiempos Estimados
El proceso no es inmediato y se divide en fases críticas:
- Etapa de Investigación (6 meses a 2 años): Tras la formalización, la Fiscalía tiene un plazo para investigar. En delitos sexuales, este tiempo suele extenderse debido a la necesidad de peritajes psicológicos, entrevistas videograbadas y análisis de ADN.
- Preparación del Juicio Oral (1 a 3 meses): Una vez cerrada la investigación y presentada la acusación, se agenda una audiencia para filtrar las pruebas que se usarán en el juicio.
- Juicio Oral (Semanas a meses): Dependiendo de la agenda del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) y la cantidad de testigos, el juicio puede durar desde un par de días hasta semanas.
Factores que pueden retrasar o acelerar el caso
- Complejidad de la prueba: Si hay múltiples víctimas o imputados, el tiempo aumenta.
- Entrevista Videograbada (Ley 21.057): Si bien protege al menor, requiere coordinar con intermediarios acreditados, lo que puede influir en la agenda.
- Recursos de Nulidad: Una vez dictada la sentencia, la defensa o la querella pueden presentar recursos para anular el juicio, lo que podría sumar meses adicionales al proceso final.
Nuestra Recomendación
El proceso puede ser largo, pero una querella privada activa puede evitar que el caso quede “dormido” en la Fiscalía. En Justicia y Familia, nuestra misión es impulsar cada etapa para que la justicia llegue de la manera más expedita posible, sin sacrificar la rigurosidad que el caso amerita.