Iniciar una denuncia es un acto de valentía, y la ley chilena contempla derechos específicos para asegurar que el camino hacia la justicia no sea una experiencia de revictimización.
En Justicia y Familia, velamos porque estos derechos se cumplan desde el primer día:
- Derecho a ser escuchada: A que tu relato sea tomado con seriedad y respeto por fiscales y jueces.
- Derecho a la protección: A solicitar medidas que garanticen tu seguridad y la de tu familia frente a posibles represalias.
- Derecho a la información: A conocer el estado de la investigación y a ser notificada de las resoluciones importantes del caso.
- Derecho a no ser revictimizada: A través de entrevistas videograbadas (Ley de Entrevistas Videograbadas) para evitar que tengas que repetir tu testimonio múltiples veces.