Muchos creen que al denunciar, el Estado se encarga de todo. Sin embargo, en el sistema procesal penal chileno, la querella particular es la herramienta que permite a la víctima (a través de sus abogados) participar activamente en la investigación.
- El riesgo de la inactividad: La Fiscalía tiene cientos de casos. Una querella particular permite que tus abogados soliciten diligencias específicas, peritajes privados y presionen para que el caso avance y no quede archivado.
- Control del proceso: Con una querella, no eres un espectador, eres un sujeto activo que tiene voz en las audiencias y puede oponerse a salidas alternativas que no consideres justas.